Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD durante el Desayuno Temático sobre Mercado de Carbono

Jueves 25 de mayo de 2017-  8:30 a.m., Salón Empresarial

 

Los industriales somos conscientes de que el desarrollo sostenible de una nación se fundamenta en una relación amigable con el medio ambiente y, simultáneamente, capaz de generar riquezas que constituyan fuentes de empleo formal, cohesión social y bienestar para los que vivimos en esta nación.

En este sentido, las actividades productivas deben ser pensadas en una perspectiva de largo plazo y no sólo en perspectiva de explotación intensiva de recursos, especialmente cuando estos recursos no son renovables. Por lo tanto, el desarrollo sostenible implica un pacto social, implica un compromiso que nuestras industrias han asumido con el país.

Un ejemplo de este compromiso lo son las numerosas empresas industriales que han sido reconocidas por sus prácticas ambientales a través del Premio Producción Más Limpia en áreas como energía, agua, materiales, sistemas de gestión ambiental.

En el 2013 fueron reconocidas las siguientes industrias: MercaSID, Induveca, Pueblo Viejo  Dominicana Corporation, Bepensa Dominicana, César Iglesias, Compañía de Electricidad de San Pedro de Macorís (CESPM), Gerdau Metaldom, Argos Dominicana, Agua Crystal, Empresa Generadora de Electricidad Haina (EGE- HAINA), Induspalma  Dominicana, Pasteurizadora Rica y CEMEX Dominicana.

En el 2015, fueron reconocidas: Phillips Morris Dominicana, Induveca, Induspalma, Parque Eólico Los Cocos (EGE-HAINA), MercaSID, INCA, MOLDOSA y Cemex Dominicana.

Este año dichos premios llegan a su cuarta versión y estamos seguros de que de nuevo varias empresas industriales estarán entre aquellas que serán reconocidas con este galardón o reconocimiento.

Es un premio en que se reconocen a empresas que implementan en sus procesos acciones para eliminar, minimizar o en última instancia, valorizar los residuos generados, y al mismo tiempo logren ahorros económicos, haciéndose más competitivos. Es decir, la industria se muestra como abanderada de la reducción de los gases efecto invernadero.

Varios de estos proyectos contribuyen a la disminución de gases con efecto invernaderos y generan rentabilidad tanto económica como social, pero estas utilidades podrían incrementarse si pasan a formar parte del mercado de carbono.

Es un mercado que nació del compromiso asumido para disminuir las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero, consiste en permisos y/o créditos denominados “commodities”, que se comercializan e intercambiar por unidades representativas de derechos de emisión y/o certificados de reducción de emisiones entre gobiernos, corporaciones privadas, organismos internacionales, brokers, bancos, empresarios e individuos.

El impulso mayor se produce en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático celebrada en 1997 en Kyoto, Japón. Este Protocolo prevé tres mecanismos de implementación cooperativa, que los países industrializados pueden usar para cumplir con los compromisos adquiridos para la reducción de la emisión de gases que causan el efecto invernadero: implementación conjunta de programas entre países industrializados y países en desarrollo; Mecanismo de Desarrollo Más Limpio, permitiendo a los países desarrollados acumular certificados de reducción de emisiones, y Negociación de Emisiones Internacionales, en donde unos países que sobrepasan las metas establecidas para ellos pueden vender a otros países que emiten en exceso del límite que se les ha establecido.

Muchos de los aquí presentes no somos expertos en el tema. La Asociación de Industrias de la República Dominicana está interesada en que el sector conozca a fondo los detalles del mercado de bonos de carbono, de modo que podamos insertarnos en el mismo de manera eficiente.

Es un negocio de ganancia para el país, en el sentido de que en nuestro propio territorio reducimos estos gases contaminantes y, además, recibimos pagos por hacerlo. Es decir, podemos obtener ganancias por hacer lo que nos conviene.

Les damos la bienvenida a este desayuno temático que, más que conferencia, es una oportunidad para plantear nuestras interrogantes y obtener respuestas. La globalización trajo consigo muchos riesgos, pero también muchas oportunidades, conozcamos una de ellas.

Muchas gracias.

Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD en el desayuno temático “Los Cambios en Salud en República Dominicana y su Impacto en la Regulación y Vigilancia Sanitaria” con la Ministra de Salud

Jueves 27 de abril, 2017. Salón Empresarial

(Saludos)

El Ministerio de Salud Pública juega un rol estratégico para mejorar la competitividad de segmentos clave de la industria nacional tales como alimentos y bebidas, la industria farmacéutica y la de cosméticos en los cuales el sector puede exhibir con orgullo marcas de calidad tanto en el mercado local como al mercado internacional.

Es por esta razón que para nosotros es de mucha importancia este intercambio que sostenemos hoy con la ministra de Salud Pública, Altagracia Guzmán Marcelino, a quien le damos la más cordial bienvenida, convencidos de que prima en la voluntad del sector público el ser facilitador del quehacer empresarial, a la vez que reguarda la seguridad alimentaria y la salud de los consumidores.

Salud Pública es un ente regulador y, como tal, su ámbito de acción puede tender a facilitar o a dificultar los procesos en la industria alimentos y bebidas, así como en la farmacéutica y en la de cosméticos, segmentos destacados del sector manufacturero del país.

Son múltiples los temas en que se requiere el diálogo permanente con nuestras autoridades de Salud Pública.  Temas como la expedición y renovación del registro sanitario, las directrices de buenas prácticas de manufacturas, la vigencia de los registros, la necesaria distinción entre medicamentos y productos de bajo riesgo, el etiquetado en español de alimentos y bebidas, entre otros, constituyen preocupaciones de todos los días nuestros socios.

Tanto para Salud Pública como para nosotros es fundamental la protección de los derechos de los consumidores. Es un deber, una obligación que tratamos de cumplir incluso en muchos casos más allá de los parámetros de la Ley, asumiendo estándares y certificaciones internacionales. Un deber que resguardamos con celo, garantizando la más alta confiabilidad y calidad posible, trátese del producto del que se trate.

Estimada Ministra, hoy, como ha caracterizado a la AIRD, queremos expresarle una preocupación y una propuesta.

Para la industria local es sumamente importante la agilización en la expedición de nuevos registros, actualización de registros sanitarios, renovaciones de registros y correcciones de registros sanitarios de productos alimenticios. Sin embargo, la situación es sumamente crítica y preocupante, como demuestra un estudio hecho en marzo-abril de este año, en base a una muestra de expedientes depositados en el período 2015-2016 y cuyo retraso hemos calculado en días hábiles. Los resultados de dicho estudio, los resumimos a continuación:

 

  • Los expedientes de solicitudes de nuevos registros sanitarios tienen un tiempo de  152 días hábiles depositados y todavía no se les han dado respuestas (con  62 días de retrasos).
  • Los expedientes de actualización de registros sanitarios, tienen un tiempo  de 150 días depositados y todavía no se les han dado respuestas (con 60 días de retrasos).
  • Los expedientes de renovación de registros sanitarios, los cuales  tienen un tiempo  de 237 días depositados y todavía  no se les han dado respuestas (con 147 días de retrasos).
  • Los expedientes  relacionados a las solicitudes de registros sanitarios, de la muestra  bajo estudio, tienen un tiempo  de 199 días depositados en la DIGEMAPS/MSP y todavía no se les han dado respuestas (con 109 días de retrasos).

Otra problemática que queremos destacar es la que están confrontando algunas marcas a las cuales la DIGEMAPS/MSP les están requiriendo solicitar nuevamente el Certificado de Registro Sanitario simplemente por haber un cambio en el diseño de etiqueta por la inclusión de marcas y/o nombres comerciales (co-branding) sin que estas empresas hayan variado la naturaleza, contenido nutricional, ingredientes, componentes ni la fórmula utilizada en la elaboración de sus productos.

Es cierto que la Ley General de Salud No. 42-01 y el Reglamento No. 528-01 de Control de Riegos en Alimentos y Bebidas en la República Dominicana no establecen los plazos para la evaluación, autorización, emisión y renovación de registros sanitarios de alimentos y bebidas.

Sin embargo, a pesar de la falta de regulación en los plazos de respuesta, es preciso notar que la Ley No. 107-13 sobre Procedimiento Administrativo, la cual entró en vigor en febrero del año dos mil quince (2015), establece el principio de celeridad (Ver artículo 3.19 de la Ley 107-13) en las actuaciones de la Administración Pública, indicando que las mismas deberán resolver los procedimientos en un plazo razonable que, en todo caso, no podrá exceder los dos (2) meses a contar desde la presentación de la solicitud ante el órgano correspondiente, salvo que la legislación sectorial indique un plazo mayor, lo cual no es el caso.

También indica que, en caso de que, en los plazos indicados en la normativa de la materia, o en el plazo supletorio de dos (2) meses establecido por la Ley 107-13 (aplicable en este caso), la Administración no decida sobre el procedimiento iniciado, el párrafo III del artículo 28 de la referida Ley establece que se considerará que ha habido una aceptación a la solicitud del interesado.

En vista de esta ausencia de regulación legal, la DIGEMAPS ha adoptado la política interna de responder a las solicitudes de nuevos registros y renovaciones de registros sanitarios de alimentos en un plazo máximo de noventa (90) días.

Debido a que la Ley No. 42-01 y el Reglamento de Aplicación No. 528-01 establecen el registro sanitario de alimentos y bebidas como un requisito para su comercialización en territorio nacional, el retraso irrazonable en atender a las solicitudes de registros y renovaciones de los mismos por parte de la DIGEMAPS implica graves impedimentos a la competitividad de la industria, la innovación en los productos, la inversión extranjera e incluso las recaudaciones del Estado, debido a que los productores y distribuidores se ven imposibilitados de introducir o mantener sus productos en el mercado, por tiempos de respuestas excesivos.

Nuestra solicitud o propuesta

La AIRD sabe, señora Ministra, de su interés por la salud y de su interés por la competitividad del sector industrial. Es por eso que queremos externarle la solicitud de que los tiempos de evaluación y respuesta en las solicitudes de registro sanitario y renovaciones de los mismos sean reducidos, acogiéndose al cumplimiento del principio de celeridad de la Administración Pública establecido en el artículo 3.19 de la Ley 107-13.

También proponemos la elaboración de un reglamento de aplicación para la renovación de registros sanitarios de productos alimenticios, del cual le estamos sometiendo a su consideración un borrador de reglamento y del cual entregamos formalmente una copia.

Un reglamento de esta índole permitiría a la DIGEMAPS evaluar de manera expedita las renovaciones de productos alimenticios que ya fueron sometidas a un proceso de evaluación minuciosa al momento de su primera solicitud de registro, disminuyendo así el cúmulo de solicitudes y permitiendo concentrar los esfuerzos en las nuevas solicitudes de registro sanitario correspondientes a innovaciones.

Consideramos que el trabajo conjunto entre el sector público y privado contribuirá a mejorar los procedimientos e instrumentos de apoyo, así como a cumplir fielmente el papel regulador del Ministerio de Salud Pública. Estamos dispuestos a ese trabajo conjunto, y siempre lo hemos estado.

Es un tema clave, como dijimos al principio, para nuestras industrias, para los consumidores y para nuestra sociedad en general.

 

Muchas gracias.

Palabras de Campos De Moya, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), durante el desayuno “Planes de Desarrollo Productivo” con el Ministro de Agricultura, Ángel Estévez

Jueves 30 de marzo, 2017. Salón Empresarial

Soy un hombre tan vinculado a la agropecuaria que puede decirse que, de algún modo, tengo raíces en el sector como tienen raíces los árboles. Conozco la alegría de la cosecha abundante y también la angustia ante la amenaza de la tormenta o peor aún, ante el desplome de precios en los mercados, tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, siempre he considerado la tierra como una riqueza y lo que de ella surge como riqueza del esfuerzo de hombres y empresas, una riqueza mayor, pues tiene la intervención humana, el sudor, las esperanzas, las apuestas.

Soy, además, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD). 

En esa doble condición es para nosotros un privilegio escuchar en esta mañana de hoy algunos elementos fundamentales de los planes productivos del Ministerio de Agricultura. Planes que, estoy seguro, tienen en la agroindustria el mejor aliado para hacer de la producción agropecuaria un árbol frondoso de rentabilidad y bienestar social.

La AIRD está empeñada en que nos percibamos como una nación innovadora y exportadora, convencidos de que a la raíz del bienestar económico y social se encuentra el crecimiento de nuestra producción agrícola, pecuaria e industrial, pero también de que nuestro mercado es pequeño, abierto y competitivo, por lo que necesitamos lograr que los diversos sectores productivos vean sus bienes en los barcos y aviones, camino a mercados extranjeros.

Hoy quiero hacer un fuerte llamado: fortalezcamos la agro industrialización en República Dominicana.

Muchas son las claves, pero una es segura: una fuerte articulación de los sectores productivos entre sí. Dos de los sectores que han demostrado que es posible hacerlo y hacerlo bien son el industrial y el agropecuario, articulados en nuestras agroindustrias.

Para el sector agropecuario y el industrial es fundamental que la industria sea el instrumento que permita agregar valor a la agropecuaria, y que la agropecuaria sea un punto de origen clave para desarrollos industriales.

Nuestras actuales autoridades están promoviendo el financiamiento en el campo, y lo están haciendo bajo un esquema de asociatividad que se hace necesario para que la pequeña agricultura pueda asociarse con la industria y pueda a su vez ser rentable y significar bienestar social.

De este modo se crean condiciones para hacer efectivos encadenamientos entre ambos sectores.

Una segunda clave tiene que ver con conocer los mercados extranjeros hacia los cuales nos dirigimos. En la AIRD hemos identificado “nichos de mercado”, nos hemos esforzado en aportar capacitación a nuestros colaboradores, hemos avanzado en diversificar la oferta exportadora, hemos logrado tomar medidas defensivas del mercado interno para apoyar una justa competencia, hemos ajustado nuestra producción industrial  -en su mayor parte- a estándares internacionales de calidad… pero (lamentablemente hay peros) no hemos logrado que nuestra balanza comercial se torne favorable. Es un área en donde el trabajo intenso y conjunto se hace siempre necesario y donde nunca es suficiente.

Ambas clave: articulación de los sectores e identificación de “nichos de mercado” van de la mano. Es correcto enarbolar la bandera de la industrialización de productos pocos tradicionales, como frutos y especies de diversos tipos, así como de productos tradicionales como el cacao para colocarlos en las tiendas extranjeras.

También está cambiando la mentalidad de simplemente contar con una “agricultura de subsistencia”, convencidos de que esto no genera el bienestar que todos deseamos. El financiamiento tiene una orientación clara, pero todavía es baja la banda de los productores agropecuarios que se manejan con criterios de rentabilidad sostenida. Esto tiene que cambiar y la agro industrialización es la clave.

Este no es un tema nuevo. Ya venimos haciéndolo desde hace siglos, pero hoy debe ser intenso, y con ojos puestos en la innovación constante. 

De este proceso, la AIRD es continuadora. Un ejemplo lo es la formación del clúster del cacao y sus derivados y más recientemente el de productos de molinería. Gracias al clúster de cacao hoy es más fácil el diálogo abierto entre los productores y los procesadores.

Además, el fortalecimiento de la agro industrialización por la que hoy clamo, beneficiará a ambos sectores, pero también beneficiará al turismo. Claro que estamos desafiados –y lo estamos haciendo- a producir con parámetros de calidad internacional. Podemos mencionar decenas de industrias que han logrado esta sinergia, pero es insuficiente. Queremos más, queremos mejor integración, queremos una marcha unida entre agropecuaria e industria. Queremos más agro industrialización.

Una tercera clave –que dejo a propósito para concluir- es la de ser intencionales en este desafío. Las cosas no pasan porque sí. Debemos plantear metas medibles, con tiempo estipulado, con medidas coherentes y fueres, con sectores definidos a priorizar, sin negar las iniciativas que puedan irse dando en otros rubros emergentes.

La agro industrialización como meta y como proceso, seguros, señor Ministro y amigos, de que el ser parte de esto es algo que conducirá a que ganemos todos.

Muchas gracias

Palabras de Campos De Moya, Presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), durante el Desayuno Temático con el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito

Los industriales dominicanos somos de la firme convicción de que el desarrollo sostenible de una nación se fundamenta en una mirada que equilibra metas de corto plazo, con metas de mediano y largo plazo. En este sentido, el desarrollo sostenible de una nación se fundamenta en una relación amigable con el medio ambiente, pero capaz de generar riquezas para mejorar la calidad de vida de las personas.

Es por esta razón que este encuentro tiene el valor de símbolo. Representa la voluntad que tenemos tanto el sector industrial como el Ministerio de Medio Ambiente, de fomentar ese necesario equilibrio entre cuidado del medio ambiente y actividades productivas.

En la Asociación de Industrias de la República Dominicana tenemos presente un conjunto de temas que quisiéramos compartir con nuestro distinguido invitado, el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, convencidos de que el diálogo hace posible la confluencia de intereses que algunos pretenden presentar como opuestos, cuando en realidad son complementarios.

Empiezo indicando lo planteando por el Segundo Congreso de la Industria Dominicana,  en que una preocupación nuestra la constituyen los Informes de Cumplimiento Ambiental, lo cual consideramos una herramienta útil de verificación y supervisión por parte del Ministerio de Medio Ambiente. Sin embargo, los acuerdos alcanzados en el 2014 establecían que se iría ampliando el plazo conforme al cumplimiento de las empresas. Esto no se ha cumplido. Es una forma de reconocer a quienes se empeñan en respetar los parámetros establecidos –e incluso en muchos casos vamos más lejos-, pero también es una forma de reducir los gastos tanto para las empresas como para el propio Ministerio. Proponemos retomar estos acuerdos, incluso si es factible mejorarlos, de modo que las actividades productivas se vean favorecidas y el papel regulador del ministerio se consolide.

En el Congreso Nacional se encuentran en proceso un conjunto de iniciativas legislativas de mucho interés, tanto para el Ministerio que usted preside como para el sector que representamos. Entre ellas cabe mencionar: Proyecto de Ley de Aguas, Proyecto de Ley de Manejo de Residuos Sólidos, Proyecto de Ley de Ordenamiento Territorial y Uso de Suelo, Proyecto de Ley de Pagos por Servicios Ambientales, entre otras. Tanto los industriales como el Ministerio hemos participado en su discusión, hemos hecho nuestros aportes.

Sin embargo, consideramos que la cooperación entre el Ministerio de Medio Ambiente y el sector que represento no puede limitarse a la agenda establecida por nuestros legisladores, sino que hoy proponemos la conformación de una mesa de diálogo en que nos encontremos presentes el sector empresarial y el Ministerio, de modo que abordemos estas y otras iniciativas legislativas, visualicemos las implicaciones de normativas y reglamentos ambientales que afectan las actividades productivas, indiquemos espacios de colaboración entre el sector público y privado en este terreno, entre otros aspectos.

La AIRD ha estado trabajando también en los temas del cambio climático, eficiencia energética, reciclaje, valoración de los residuos sólidos como fuente de nuevas materias primas y, por lo tanto, fuentes de riqueza, etc., con lo cual nuestro mensaje es claro: somos proactivos en los temas ambientales, tanto por nuestro sentido de responsabilidad social como por el sentido de sostenibilidad de nuestros negocios.

Una muestra de nuestra preocupación por una mejora continua de los estándares ambientales en nuestras industria lo constituye nuestra participación en los Premios Producción Más Limpia, los cuales llegan este año a su cuarta versión y en los que se reconocen a empresas que implementan en sus procesos acciones para eliminar, minimizar o en última instancia, valorizar los residuos generados, y al mismo tiempo logren ahorros económicos, haciéndose más competitivos.

A todos los empresarios presentes, les invitamos a contemplar la posibilidad de participar.

Señor Ministro, en nuestro Código de Ética Industrial señalamos, cito: “al momento de desarrollar procesos productivos, el Sector Industrial procurará una armonización entre las necesidades de mantener una oferta sostenida, conforme los requerimientos de la demanda internacional, con el mantenimiento y mejora del medio ambiente, en provecho de una mejor calidad de vida para todos, en el presente y para generaciones futuras”. (Artículo 10).

Ese es, sin duda, nuestro compromiso. Hoy con mucho agrado le escucharemos, pues sabemos que usted, al igual que nosotros, queremos una mejor calidad de vida para todos, para las presentes y para las futuras generaciones. Es un compromiso del sector industrial.

Muchas gracias

Los encadenamientos productivos, clave de una política industrial moderna

Palabras de Campos De Moya, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana, Inc. (AIRD) en el 2do.  Foro de Encadenamientos Productivos

 

Miércoles 22 de febrero de 2017, 8:30 AM en el Hotel Jaragua

 

 

(Saludos)

Cuando desde el sector que represento hablamos de una política industrial moderna y, además, en constante revisión, hay algunos elementos que no pueden estar ausentes. Entre ellos, los encadenamientos productivos, un marco adecuado para la competitividad en un entorno de mercado abierto, la productividad basada en la innovación, y la internacionalización de las empresas. Esto, sin duda, permite que, como industriales, seamos capaces de crecer, competir, generar empleos de cada vez mayor valor agregado, fortalecer el mercado interno y conquistar nuevos mercados.

Hoy me referiré brevemente a los encadenamientos productivos los cuales buscan fomentar el enlace entre empresas que pueden beneficiarse mutuamente, ofreciendo sus capacidades y esperando ganar una mayor competitividad en el mercado. Se trata, pues, de negocios entre sectores o subsectores productivos, creación y/o fortalecimiento de los vínculos comerciales entre firmas que proveen bienes y servicios y firmas que los compran, en un ganar-ganar que incluye de algún modo a los competidores finales y, por lo tanto, que repercute en la competitividad.

En junio del año pasado firmamos, junto al Ministerio de Industria y Comercio, el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, ProIndustria y ADOZONA, a los cuales también se unió el CEI-RD, un acuerdo de alianza estratégica por el que nos comprometimos a promover los encadenamientos productivos entre la industria nacional y las zonas francas, seguros de que esto permite la integración de redes de negocios, comercio y de cadenas de valor agregado entre zonas francas e industrias establecidas en la República Dominicana. 

Me hago una pregunta ¿Cuáles son las ganancias que puede obtener una empresa suplidora al participar de este proceso de encadenamientos productivos? Hablo a partir de la experiencia de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) al fomentar dichos encadenamientos entre las zonas francas y la industria local.

Enumero sólo algunas:

  • Identificación de las necesidades de los potenciales compradores y de quienes podrían suplir dichas necesidades.
  • Incremento de las ventas y de la sostenibilidad de las empresas locales.
  • Observación de estándares internacionales que satisfagan los requerimientos de quienes compran para el mercado extranjero.
  • Ruedas de negocios “Business to Business” (B2B) que hacen posible establecer ese tejido que son los encadenamientos. En el 2016 se realizaron tres de estas ruedas de negocios, con la participación de más de 100 empresas en total y más de 600 reuniones de negocios entre ambos subsectores de la economía dominicana (industria local y zonas francas).
  • Disminución de los costos para las empresas de zonas francas que participan de estos encadenamientos.

La AIRD se propone este año presentar una propuesta de modificación del marco legal y un conjunto de medidas que favorezcan los encadenamientos productivos en República Dominicana. Además, nos proponemos continuar con los encuentros de negocios con una meta: vincular al menos 1,000 empresas.

Nuestro proyecto contempla la asistencia técnica a varias empresas que lo requieren para que estos encadenamientos sean exitosos. Es un camino también clave para la pequeña y mediana industria.

Animamos a los industriales dominicanos a visualizar los encadenamientos productivos como una estrategia clara que favorece su eficiencia y promueve relaciones comerciales de largo plazo, que permite producir a una mayor capacidad o incrementar la capacidad instalada y que abre puertas a nuevos mercados.

Se trata de posibilidades de negocios cercanas a los US$4,000 millones, que es lo que constituyen aproximadamente las importaciones de zonas francas. Ganan las zonas francas y ganamos nosotros, gana el país, si trabajamos unidos y con visión estratégica.

Los encadenamientos productivos, parte de una política industrial moderna y proactiva.

 

Muchas gracias.

 

 

 

Palabras de Campos De Moya, Presidente de la AIRD en el Coctel con motivo de la presentación de las Memorias de Gestión 2015-2016 y la nueva Directiva 2017-2018

Compartir, rendir cuentas y plantear expectativas

Nos encontramos para compartir, rendir cuentas de nuestro trabajo durante dos años, agradecer, y reflexionar sobre algunas expectativas.

Esta noche hemos presentado un audiovisual que constituye un excelente resumen de nuestra rendición de cuentas. A pesar de recoger una parte significativa del quehacer de la AIRD en el período 2015-2016, les puedo asegurar que es solo un resumen del arduo trabajo llevado a cabo por la Directiva de la AIRD y nuestro equipo de trabajo durante estos dos años. Hoy presentamos también las memorias impresas de nuestra primera gestión al frente de la  institución, las cuales contienen más detalles que les invitamos a conocer y valorar.

Una manifestación de agradecimiento la constituye el reconocimiento que acabamos de hacer a nuestro amigo Gabriel Del Río Doñé, un líder sindical que ha dignificado la concertación laboral y esa cultura de diálogo en que nos hemos empeñado como institución durante largos años. En él debemos reconocer a los demás líderes sindicales que siempre han estado prestos a la concertación de una agenda productiva.

La ocasión es propicia también, además de compartir, para dar gracias a quienes han hecho de la causa industrial su causa. Empezando por nuestros propios socios con los cuales definimos prioridades, establecimos estrategias, y día tras día recibimos su apoyo. Igualmente a quienes me acompañaron durante estos dos años en el trajinar del sector empresarial en otras asociaciones empresariales y en el CONEP. De modo especial debo agradecer a mi Directiva Nacional y a mi Comité Ejecutivo, quienes nos ayudaron a conducir en la cotidianidad nuestras luchas y esfuerzos. No puedo dejar de mencionar al equipo técnico de la AIRD.  Para todos ellos, pido un aplauso.

También quiero reconocer la labor de los medios de comunicación. Con sus puertas abiertas como canales para que las inquietudes, propuestas y dificultades del sector industrial formaran parte de la agenda nacional, facilitando así que otros actores pudieran entender nuestras posiciones y, sobre todo, que la población dominicana valore cada vez más su industria, en donde cientos de miles de dominicanos se ganan honradamente la vida. Así mismo, debo agradecer la apertura y disposición de cada uno de los funcionarios con los que hemos tenido la oportunidad de trabajar durante estos dos años. A pesar que no siempre hemos tenido 

Finalmente, en este compartir y dar gracias, quiero dirigirme a quienes han aceptado conducir conmigo la Asociación de Industrias en los próximos dos años. Han visto que el reto es duro, no es fácil, pero sé que la labor de equipo de hemos dado muestras nos augura nuevos éxitos. Les doy las gracias por su disponibilidad y estoy seguro que cada uno dará lo máximo de sí por lo cual me siento confiado, tranquilo, ante los desafíos que nos esperan.

En los cinco años transcurridos desde el Segundo Congreso de la Industria Dominicana, hemos avanzado. El marco ha variado, a pesar de importantes trabas que permanecen en el entorno, creemos que el sector industrial es hoy más fuerte, competitivo, capaz de impulsar la bandera de las exportaciones. A esto ha contribuido el trabajo conjunto entre el sector público y privado, de empresarios dispuestos a invertir capitales en el desarrollo de sus empresas y capaces de innovaciones permanentes, así como preocupados por mejorar la calidad del empleo que generan sus empresas y de incrementar el empleo formal.

Es por eso que quisiera externar algunas reflexiones que constituyen parte de nuestras expectativas para los próximos años.

Somos conscientes de la necesidad que tenemos de reorientar algunos retos, de plantear nuevas salidas. Somos conscientes de que el entorno internacional ha seguido cambiando rápidamente. Estamos frente a balances que nos indican la existencia de nuevos problemas, así como la persistencia de otros (el eléctrico, por ejemplo). Algunas áreas están en proceso de redefinición, como el área de las relaciones laborales y de la seguridad social, pero sobre todo nos encontramos a la puerta de avanzar en lo que se ha dado en llamar “revolución industrial” que nos enrumbe hacia el camino de la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías.

La industria dominicana –como toda nuestra sociedad- se encuentra frente a grandes desafíos, en un entorno donde el tema del conocimiento será dominante y donde aspectos como el internet de las cosas estarán presentes en los debates, por ello, en el 2017 nos hemos propuesto realizar el 3er. Congreso de la Industria Dominicana, en el que trazaremos la agenda del sector industrial para los próximos 5 años.

5 años vendrán en donde deberemos contar con una plataforma institucional que nos permita dar el salto hacia la 4ta revolución industrial, con reglas de juego claras y continuas, pero sobre todo que parta de una visión de desarrollo del Estado y de los sectores productivos. En el entorno de la globalización, se nos está haciendo un poco tarde para impulsar los cambios que requerimos, por eso los próximos años serán decisivos para nuestro sector y nuestra institución. 

Creo que será posible no sólo trabajar juntos con el sector público, sino trabajar en equipo, es decir: con la capacidad de visualizar un horizonte común, en el que cada cual juega su papel.

También creo posible que –respondiendo precisamente a la tendencia de la Cuarta Revolución Industrial de inmensos encadenamientos y sistemas- podremos avanzar aún más hacia el trabajo de integración con otros sectores de la economía: turismo, zonas francas, agropecuaria e incluso banca y servicios.

Creo posible una sociedad donde el producir sea orgullo, el HechoenRD una meta que se amplía, el bienestar de vida de la población más pobre mejore en base a la generación de empleos de mayor valor agregado, educación de calidad e institucionalización del país.

El ejercicio que haremos en el próximo año tiene mucho de esto: visualizarnos como nación y como economía en los próximos cinco años y poner manos a la obra.

 

Muchas gracias.