Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD durante el Desayuno Temático sobre “Ley de Lavado de Activos y sus Implicaciones para el Sector Empresarial”, con la participación de Marisol Vicens, Pedro Urrutia y Pelagio Alcántara.-

Jueves 20 de julio de 2017-  8:00 a.m., Salón Empresarial

(Saludos).

El lavado de activos se ha constituido en uno de los más terribles atentados contra un crecimiento económico sano, el respeto del orden institucional y un ejercicio saludable de la política. Socava las bases de la tranquilidad social y hace tambalear los fundamentos éticos del convivir ciudadano, puesto que presenta lo fácil como una vía para la adquisición y posesión de riquezas.

Brevemente, podemos decir que el Lavado de Dinero lo podemos entender como la legitimación de activos provenientes de operaciones ilícitas, su entrada y circulación en el sistema económico legal, con la apariencia de proceder de mecanismos legales.

Los métodos para el blanqueo de activos procedentes de actividades ilícitas están muy diversificados en el mundo entero y constituyen una preocupación global. Es tal la magnitud de su significación económica que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en el 2015, reportó que significaba 20 trillones de dólares referidos al lavado de dinero en las 20 economías más grandes del planeta.

Esta empresa criminal opera como una especie de veneno para la economía y especialmente para las empresas formales –constituyendo una amenaza permanente para las mismas-, para las arcas del Estado y para la estabilidad social y política. Digo “veneno” porque primero el crimen busca colocar los recursos provenientes de sus operaciones ilícitas al sistema económico mediante distintos métodos, luego oculta la procedencia de dichos recursos ilícitos que ya han sido colocados y, finalmente, la última etapa del “lavado de dinero” es la integración a la economía formal, al mercado legítimo del sistema financiero nacional.

Ante esta situación es de suma importancia contar con los mecanismos legales suficientes y conocer los procesos que conlleva el blanqueo de activos de modo que sea factible identificar actores, áreas vulnerables, operaciones riesgosas que posibilitan este tipo de delito.

La AIRD convoca este desayuno temático, tomando como referencia la recién promulgada Ley 155-17 o Ley Contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo implicará procedimientos que podrían repercutir en el ambiente empresarial formal si no se toman las medidas de lugar.

Esta Ley responde a la necesidad de perseguir el delito, pero también a la necesidad que tienen los países de garantizar su confiabilidad internacional, bajo las pautas del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el cual norma en este aspecto. Su promulgación coloca a República Dominicana entre las naciones que cumplen con las recomendaciones surgidas del GAFI. Es la misma confiabilidad que debe ser garantizada también internamente.

Estamos llamados a conocer sus implicaciones de esta Ley, sus debilidades, las formas que tenemos de cooperar para que el lavado de activo no implique daño al quehacer empresarial, entre otros aspectos relevantes. Especialmente por el énfasis que se ha puesto en los “sujetos no financieros”, de los cuales formamos parte.

Un aspecto nuevo es el de la inclusión de delitos que se consideran precedentes o determinantes del delito de lavado, entre los cuales la Ley enumera: prevaricación y delito cometidos por los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones; delito tributario; piratería de productos; delito de medio ambiente; falsificación y adulteración de medicamentos, alimentos y bebidas.

La AIRD considera que se requiere una reflexión profunda sobre este tema de los precedentes o determinantes, así como sobre otros aspectos que inciden en las relaciones comerciales y relaciones contractuales, las inversiones, la compra y venta de bienes muebles e inmuebles, entre otros aspectos.

Queremos externar nuestra preocupación ya que si no contamos con instituciones fuertes y con reglas de juego claras en las que no exista la discrecionalidad ni propósitos particulares o políticos en las decisiones, si no contamos con una justicia independiente, fuerte, imparcial, esta Ley podría tener repercusiones negativas en las empresas, en la facilitación de negocios y en la atracción de inversiones y hasta podría convertirse en una cacería de brujas que más que bien haga daño a nuestra sociedad.

Cuatro excelentes panelistas expondrán diversos aspectos del tema y, además, nos permitirán formular como preguntas algunas de nuestras inquietudes. Ellos son Marisol Vicens, consultora jurídica de la institución; Pedro Urrutia, socio director de la firma Moore Stephens y Pelagio Alcántara, Encargado del Departamento de Prevención de Delitos del Mercado de Valores de la Superintendencia de Valores.

A ellos agradecemos su disposición. La confiabilidad como formalidad que otorga la Ley 155-17 ha de convertirse en una confiabilidad real, y en eso los empresarios tenemos un papel determinante.

Muchas gracias.

Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD durante el Desayuno Temático sobre “Vigilancia del mercado y fortalecimiento de la certeza jurídica entre proveedores y consumidores”, con la participación de la Dra. Anina Del Castillo, directora ejecuti

Jueves 29 de junio de 2017-  8:30 a.m., Salón Empresarial

 

(Saludos).

 

El desarrollo de una nación requiere que sus estamentos jurídicos e institucionales funcionen. En la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) nos esforzamos para que esto se haga una realidad en torno a todas las áreas de la vida de la nación y especialmente de aquellas que tienen que ver con la producción y el consumo.

En el caso de PROCONSUMIDOR, queremos expresar a su directora ejecutiva, nuestra invitada especial de hoy, que respetamos el rol que juega esta institución y que está llamada a jugar en defensa de los derechos de los consumidores dominicanos y como vigilante del cumplimiento de las normas y prácticas de mercado que hagan posible que estos derechos vayan más allá de un pedazo de papel.

La mejor manera de aportar al fortalecimiento institucional de un país es creyendo en sus instituciones, acudiendo a ellas, empoderándolas y respetando sus normas y procesos, pero también haciendo que las instituciones jueguen el rol que les corresponde de manera efectiva, sin dualidades, velando por el cumplimiento de la ley y de las normas de protección al consumidor en todas las empresas, ya sean grandes, medianas o pequeñas, industriales o importadoras. 

En ocasiones, el quehacer de algunas instituciones parece presentar contradicciones entre sí y hasta se provocan parálisis tratando de delimitar las competencias –en el mejor de los casos- o por posibles protagonismos de uno que otro funcionario.

Sin embargo, para la AIRD no se trata de dilucidar quién es el protagonista para hacer lo que debe hacerse en favor de la producción de bienes de calidad y en defensa del consumidor. Es necesario que haya una constante coordinación entre quienes actúan en torno a las reglas que se deben cumplir frente al consumidor. 

Para los industriales, los derechos de los consumidores constituyen un deber que tratamos de cumplir incluso más allá de lo establecido por la Ley, asumiendo estándares y certificaciones internacionales. Un deber que resguardamos con celo, garantizando la más alta confiabilidad y calidad posible, trátese del producto de que se trate. 

Sin embargo, es necesario entender que ofrecer  bienes y servicios que cumplan con todas las normas legales relativas a la salud y a la seguridad del consumidor, entregar información fidedigna respecto de contenido, uso seguro, almacenamiento y descarte de los productos, abstenernos de incurrir en afirmaciones, omisiones o prácticas engañosas, fraudulentas, desleales o que no correspondan a la realidad, respetar la privacidad del consumidor y proteger la información de tipo personal, colaborar plenamente con las autoridades en la prevención o eliminación de cualquier peligro para la salud y la seguridad públicas que se derive del uso de los bienes que producimos,  entre otros, no solo son derechos fundamentales de los consumidores que como empresarios debemos proteger, sino que además constituyen conductas que deben ser cumplidas de manera igualitaria por todos los proveedores para garantizar una competencia sana y leal.  

Por ejemplo, recientemente la Dra.  Del Castillo participó en un encuentro con productores de leche e industriales del segmento lácteo en el cual se debatió ampliamente el tema de la distribución de leche a granel, de tan alto riesgo para la salud de los consumidores. Es un tema que ha despertado mucha inquietud en el sector industrial, temerosos de las consecuencias que puede tener un producto no apto para el consumo humano, sin control alguno, y que se distribuye en miles de puntos en la geografía dominicana. Como AIRD brindamos nuestro apoyo a la labor de PROCONSUMIDOR para reducir tan detestable práctica, violatoria de los derechos de los consumidores a los que hemos aludido.

Otro ejemplo de práctica en que se pone en riesgo la salud de los consumidores y en que no se coloca en pie de igualdad a la industria nacional y a los productos industrializados importados, es la de la resistencia a que los productos (alimentos y bebidas) que se comercializan en el país lleven el etiquetado en español. Etiquetar en español es respeto al consumidor, es respeto a nuestra cultura, es colocar en igualdad de condiciones –ante la Ley- a la producción nacional y a productos extranjeros. La AIRD pide sólo que se apliquen las normas y las leyes, no más, no menos.

Siempre esperamos que PROCONSUMIDOR vele por el cumplimiento de las disposiciones legales y aplaudimos los esfuerzo que diariamente realiza a pesar de los escasos recursos con los que cuenta; pero es necesario hacer mucho más. Debemos demostrar que la comercialización de productos en violación a las normas aplicables existentes, serán sancionados, pues solo así los consumidores y usuarios se sabrán protegidos, apoyarán con firmeza las acciones contra los abusos al consumidor y los proveedores asumirán un mayor compromiso. 

Confiamos en que PROCONSUMIDOR continuará profundizando la labor que viene haciendo y que, con el apoyo de un empresariado y un sector industrial consciente de sus deberes y compromisos con la sociedad, podremos avanzar en favor de los consumidores, el desarrollo institucional y el cumplimiento de las leyes. Avanzar hacia una cultura de “consumo responsable” capaz de sostenerse en el tiempo, producto del esfuerzo articulado y mancomunado de las autoridades, empresas y ciudadanos. En esto, pueden contar con nuestro decidido apoyo.

Muchas gracias

Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD durante el Desayuno Temático sobre Mercado de Carbono

Jueves 25 de mayo de 2017-  8:30 a.m., Salón Empresarial

 

Los industriales somos conscientes de que el desarrollo sostenible de una nación se fundamenta en una relación amigable con el medio ambiente y, simultáneamente, capaz de generar riquezas que constituyan fuentes de empleo formal, cohesión social y bienestar para los que vivimos en esta nación.

En este sentido, las actividades productivas deben ser pensadas en una perspectiva de largo plazo y no sólo en perspectiva de explotación intensiva de recursos, especialmente cuando estos recursos no son renovables. Por lo tanto, el desarrollo sostenible implica un pacto social, implica un compromiso que nuestras industrias han asumido con el país.

Un ejemplo de este compromiso lo son las numerosas empresas industriales que han sido reconocidas por sus prácticas ambientales a través del Premio Producción Más Limpia en áreas como energía, agua, materiales, sistemas de gestión ambiental.

En el 2013 fueron reconocidas las siguientes industrias: MercaSID, Induveca, Pueblo Viejo  Dominicana Corporation, Bepensa Dominicana, César Iglesias, Compañía de Electricidad de San Pedro de Macorís (CESPM), Gerdau Metaldom, Argos Dominicana, Agua Crystal, Empresa Generadora de Electricidad Haina (EGE- HAINA), Induspalma  Dominicana, Pasteurizadora Rica y CEMEX Dominicana.

En el 2015, fueron reconocidas: Phillips Morris Dominicana, Induveca, Induspalma, Parque Eólico Los Cocos (EGE-HAINA), MercaSID, INCA, MOLDOSA y Cemex Dominicana.

Este año dichos premios llegan a su cuarta versión y estamos seguros de que de nuevo varias empresas industriales estarán entre aquellas que serán reconocidas con este galardón o reconocimiento.

Es un premio en que se reconocen a empresas que implementan en sus procesos acciones para eliminar, minimizar o en última instancia, valorizar los residuos generados, y al mismo tiempo logren ahorros económicos, haciéndose más competitivos. Es decir, la industria se muestra como abanderada de la reducción de los gases efecto invernadero.

Varios de estos proyectos contribuyen a la disminución de gases con efecto invernaderos y generan rentabilidad tanto económica como social, pero estas utilidades podrían incrementarse si pasan a formar parte del mercado de carbono.

Es un mercado que nació del compromiso asumido para disminuir las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero, consiste en permisos y/o créditos denominados “commodities”, que se comercializan e intercambiar por unidades representativas de derechos de emisión y/o certificados de reducción de emisiones entre gobiernos, corporaciones privadas, organismos internacionales, brokers, bancos, empresarios e individuos.

El impulso mayor se produce en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático celebrada en 1997 en Kyoto, Japón. Este Protocolo prevé tres mecanismos de implementación cooperativa, que los países industrializados pueden usar para cumplir con los compromisos adquiridos para la reducción de la emisión de gases que causan el efecto invernadero: implementación conjunta de programas entre países industrializados y países en desarrollo; Mecanismo de Desarrollo Más Limpio, permitiendo a los países desarrollados acumular certificados de reducción de emisiones, y Negociación de Emisiones Internacionales, en donde unos países que sobrepasan las metas establecidas para ellos pueden vender a otros países que emiten en exceso del límite que se les ha establecido.

Muchos de los aquí presentes no somos expertos en el tema. La Asociación de Industrias de la República Dominicana está interesada en que el sector conozca a fondo los detalles del mercado de bonos de carbono, de modo que podamos insertarnos en el mismo de manera eficiente.

Es un negocio de ganancia para el país, en el sentido de que en nuestro propio territorio reducimos estos gases contaminantes y, además, recibimos pagos por hacerlo. Es decir, podemos obtener ganancias por hacer lo que nos conviene.

Les damos la bienvenida a este desayuno temático que, más que conferencia, es una oportunidad para plantear nuestras interrogantes y obtener respuestas. La globalización trajo consigo muchos riesgos, pero también muchas oportunidades, conozcamos una de ellas.

Muchas gracias.

Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD en el desayuno temático “Los Cambios en Salud en República Dominicana y su Impacto en la Regulación y Vigilancia Sanitaria” con la Ministra de Salud

Jueves 27 de abril, 2017. Salón Empresarial

(Saludos)

El Ministerio de Salud Pública juega un rol estratégico para mejorar la competitividad de segmentos clave de la industria nacional tales como alimentos y bebidas, la industria farmacéutica y la de cosméticos en los cuales el sector puede exhibir con orgullo marcas de calidad tanto en el mercado local como al mercado internacional.

Es por esta razón que para nosotros es de mucha importancia este intercambio que sostenemos hoy con la ministra de Salud Pública, Altagracia Guzmán Marcelino, a quien le damos la más cordial bienvenida, convencidos de que prima en la voluntad del sector público el ser facilitador del quehacer empresarial, a la vez que reguarda la seguridad alimentaria y la salud de los consumidores.

Salud Pública es un ente regulador y, como tal, su ámbito de acción puede tender a facilitar o a dificultar los procesos en la industria alimentos y bebidas, así como en la farmacéutica y en la de cosméticos, segmentos destacados del sector manufacturero del país.

Son múltiples los temas en que se requiere el diálogo permanente con nuestras autoridades de Salud Pública.  Temas como la expedición y renovación del registro sanitario, las directrices de buenas prácticas de manufacturas, la vigencia de los registros, la necesaria distinción entre medicamentos y productos de bajo riesgo, el etiquetado en español de alimentos y bebidas, entre otros, constituyen preocupaciones de todos los días nuestros socios.

Tanto para Salud Pública como para nosotros es fundamental la protección de los derechos de los consumidores. Es un deber, una obligación que tratamos de cumplir incluso en muchos casos más allá de los parámetros de la Ley, asumiendo estándares y certificaciones internacionales. Un deber que resguardamos con celo, garantizando la más alta confiabilidad y calidad posible, trátese del producto del que se trate.

Estimada Ministra, hoy, como ha caracterizado a la AIRD, queremos expresarle una preocupación y una propuesta.

Para la industria local es sumamente importante la agilización en la expedición de nuevos registros, actualización de registros sanitarios, renovaciones de registros y correcciones de registros sanitarios de productos alimenticios. Sin embargo, la situación es sumamente crítica y preocupante, como demuestra un estudio hecho en marzo-abril de este año, en base a una muestra de expedientes depositados en el período 2015-2016 y cuyo retraso hemos calculado en días hábiles. Los resultados de dicho estudio, los resumimos a continuación:

 

  • Los expedientes de solicitudes de nuevos registros sanitarios tienen un tiempo de  152 días hábiles depositados y todavía no se les han dado respuestas (con  62 días de retrasos).
  • Los expedientes de actualización de registros sanitarios, tienen un tiempo  de 150 días depositados y todavía no se les han dado respuestas (con 60 días de retrasos).
  • Los expedientes de renovación de registros sanitarios, los cuales  tienen un tiempo  de 237 días depositados y todavía  no se les han dado respuestas (con 147 días de retrasos).
  • Los expedientes  relacionados a las solicitudes de registros sanitarios, de la muestra  bajo estudio, tienen un tiempo  de 199 días depositados en la DIGEMAPS/MSP y todavía no se les han dado respuestas (con 109 días de retrasos).

Otra problemática que queremos destacar es la que están confrontando algunas marcas a las cuales la DIGEMAPS/MSP les están requiriendo solicitar nuevamente el Certificado de Registro Sanitario simplemente por haber un cambio en el diseño de etiqueta por la inclusión de marcas y/o nombres comerciales (co-branding) sin que estas empresas hayan variado la naturaleza, contenido nutricional, ingredientes, componentes ni la fórmula utilizada en la elaboración de sus productos.

Es cierto que la Ley General de Salud No. 42-01 y el Reglamento No. 528-01 de Control de Riegos en Alimentos y Bebidas en la República Dominicana no establecen los plazos para la evaluación, autorización, emisión y renovación de registros sanitarios de alimentos y bebidas.

Sin embargo, a pesar de la falta de regulación en los plazos de respuesta, es preciso notar que la Ley No. 107-13 sobre Procedimiento Administrativo, la cual entró en vigor en febrero del año dos mil quince (2015), establece el principio de celeridad (Ver artículo 3.19 de la Ley 107-13) en las actuaciones de la Administración Pública, indicando que las mismas deberán resolver los procedimientos en un plazo razonable que, en todo caso, no podrá exceder los dos (2) meses a contar desde la presentación de la solicitud ante el órgano correspondiente, salvo que la legislación sectorial indique un plazo mayor, lo cual no es el caso.

También indica que, en caso de que, en los plazos indicados en la normativa de la materia, o en el plazo supletorio de dos (2) meses establecido por la Ley 107-13 (aplicable en este caso), la Administración no decida sobre el procedimiento iniciado, el párrafo III del artículo 28 de la referida Ley establece que se considerará que ha habido una aceptación a la solicitud del interesado.

En vista de esta ausencia de regulación legal, la DIGEMAPS ha adoptado la política interna de responder a las solicitudes de nuevos registros y renovaciones de registros sanitarios de alimentos en un plazo máximo de noventa (90) días.

Debido a que la Ley No. 42-01 y el Reglamento de Aplicación No. 528-01 establecen el registro sanitario de alimentos y bebidas como un requisito para su comercialización en territorio nacional, el retraso irrazonable en atender a las solicitudes de registros y renovaciones de los mismos por parte de la DIGEMAPS implica graves impedimentos a la competitividad de la industria, la innovación en los productos, la inversión extranjera e incluso las recaudaciones del Estado, debido a que los productores y distribuidores se ven imposibilitados de introducir o mantener sus productos en el mercado, por tiempos de respuestas excesivos.

Nuestra solicitud o propuesta

La AIRD sabe, señora Ministra, de su interés por la salud y de su interés por la competitividad del sector industrial. Es por eso que queremos externarle la solicitud de que los tiempos de evaluación y respuesta en las solicitudes de registro sanitario y renovaciones de los mismos sean reducidos, acogiéndose al cumplimiento del principio de celeridad de la Administración Pública establecido en el artículo 3.19 de la Ley 107-13.

También proponemos la elaboración de un reglamento de aplicación para la renovación de registros sanitarios de productos alimenticios, del cual le estamos sometiendo a su consideración un borrador de reglamento y del cual entregamos formalmente una copia.

Un reglamento de esta índole permitiría a la DIGEMAPS evaluar de manera expedita las renovaciones de productos alimenticios que ya fueron sometidas a un proceso de evaluación minuciosa al momento de su primera solicitud de registro, disminuyendo así el cúmulo de solicitudes y permitiendo concentrar los esfuerzos en las nuevas solicitudes de registro sanitario correspondientes a innovaciones.

Consideramos que el trabajo conjunto entre el sector público y privado contribuirá a mejorar los procedimientos e instrumentos de apoyo, así como a cumplir fielmente el papel regulador del Ministerio de Salud Pública. Estamos dispuestos a ese trabajo conjunto, y siempre lo hemos estado.

Es un tema clave, como dijimos al principio, para nuestras industrias, para los consumidores y para nuestra sociedad en general.

 

Muchas gracias.

Palabras de Campos De Moya, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), durante el desayuno “Planes de Desarrollo Productivo” con el Ministro de Agricultura, Ángel Estévez

Jueves 30 de marzo, 2017. Salón Empresarial

Soy un hombre tan vinculado a la agropecuaria que puede decirse que, de algún modo, tengo raíces en el sector como tienen raíces los árboles. Conozco la alegría de la cosecha abundante y también la angustia ante la amenaza de la tormenta o peor aún, ante el desplome de precios en los mercados, tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, siempre he considerado la tierra como una riqueza y lo que de ella surge como riqueza del esfuerzo de hombres y empresas, una riqueza mayor, pues tiene la intervención humana, el sudor, las esperanzas, las apuestas.

Soy, además, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD). 

En esa doble condición es para nosotros un privilegio escuchar en esta mañana de hoy algunos elementos fundamentales de los planes productivos del Ministerio de Agricultura. Planes que, estoy seguro, tienen en la agroindustria el mejor aliado para hacer de la producción agropecuaria un árbol frondoso de rentabilidad y bienestar social.

La AIRD está empeñada en que nos percibamos como una nación innovadora y exportadora, convencidos de que a la raíz del bienestar económico y social se encuentra el crecimiento de nuestra producción agrícola, pecuaria e industrial, pero también de que nuestro mercado es pequeño, abierto y competitivo, por lo que necesitamos lograr que los diversos sectores productivos vean sus bienes en los barcos y aviones, camino a mercados extranjeros.

Hoy quiero hacer un fuerte llamado: fortalezcamos la agro industrialización en República Dominicana.

Muchas son las claves, pero una es segura: una fuerte articulación de los sectores productivos entre sí. Dos de los sectores que han demostrado que es posible hacerlo y hacerlo bien son el industrial y el agropecuario, articulados en nuestras agroindustrias.

Para el sector agropecuario y el industrial es fundamental que la industria sea el instrumento que permita agregar valor a la agropecuaria, y que la agropecuaria sea un punto de origen clave para desarrollos industriales.

Nuestras actuales autoridades están promoviendo el financiamiento en el campo, y lo están haciendo bajo un esquema de asociatividad que se hace necesario para que la pequeña agricultura pueda asociarse con la industria y pueda a su vez ser rentable y significar bienestar social.

De este modo se crean condiciones para hacer efectivos encadenamientos entre ambos sectores.

Una segunda clave tiene que ver con conocer los mercados extranjeros hacia los cuales nos dirigimos. En la AIRD hemos identificado “nichos de mercado”, nos hemos esforzado en aportar capacitación a nuestros colaboradores, hemos avanzado en diversificar la oferta exportadora, hemos logrado tomar medidas defensivas del mercado interno para apoyar una justa competencia, hemos ajustado nuestra producción industrial  -en su mayor parte- a estándares internacionales de calidad… pero (lamentablemente hay peros) no hemos logrado que nuestra balanza comercial se torne favorable. Es un área en donde el trabajo intenso y conjunto se hace siempre necesario y donde nunca es suficiente.

Ambas clave: articulación de los sectores e identificación de “nichos de mercado” van de la mano. Es correcto enarbolar la bandera de la industrialización de productos pocos tradicionales, como frutos y especies de diversos tipos, así como de productos tradicionales como el cacao para colocarlos en las tiendas extranjeras.

También está cambiando la mentalidad de simplemente contar con una “agricultura de subsistencia”, convencidos de que esto no genera el bienestar que todos deseamos. El financiamiento tiene una orientación clara, pero todavía es baja la banda de los productores agropecuarios que se manejan con criterios de rentabilidad sostenida. Esto tiene que cambiar y la agro industrialización es la clave.

Este no es un tema nuevo. Ya venimos haciéndolo desde hace siglos, pero hoy debe ser intenso, y con ojos puestos en la innovación constante. 

De este proceso, la AIRD es continuadora. Un ejemplo lo es la formación del clúster del cacao y sus derivados y más recientemente el de productos de molinería. Gracias al clúster de cacao hoy es más fácil el diálogo abierto entre los productores y los procesadores.

Además, el fortalecimiento de la agro industrialización por la que hoy clamo, beneficiará a ambos sectores, pero también beneficiará al turismo. Claro que estamos desafiados –y lo estamos haciendo- a producir con parámetros de calidad internacional. Podemos mencionar decenas de industrias que han logrado esta sinergia, pero es insuficiente. Queremos más, queremos mejor integración, queremos una marcha unida entre agropecuaria e industria. Queremos más agro industrialización.

Una tercera clave –que dejo a propósito para concluir- es la de ser intencionales en este desafío. Las cosas no pasan porque sí. Debemos plantear metas medibles, con tiempo estipulado, con medidas coherentes y fueres, con sectores definidos a priorizar, sin negar las iniciativas que puedan irse dando en otros rubros emergentes.

La agro industrialización como meta y como proceso, seguros, señor Ministro y amigos, de que el ser parte de esto es algo que conducirá a que ganemos todos.

Muchas gracias

Palabras de Campos De Moya, Presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), durante el Desayuno Temático con el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito

Los industriales dominicanos somos de la firme convicción de que el desarrollo sostenible de una nación se fundamenta en una mirada que equilibra metas de corto plazo, con metas de mediano y largo plazo. En este sentido, el desarrollo sostenible de una nación se fundamenta en una relación amigable con el medio ambiente, pero capaz de generar riquezas para mejorar la calidad de vida de las personas.

Es por esta razón que este encuentro tiene el valor de símbolo. Representa la voluntad que tenemos tanto el sector industrial como el Ministerio de Medio Ambiente, de fomentar ese necesario equilibrio entre cuidado del medio ambiente y actividades productivas.

En la Asociación de Industrias de la República Dominicana tenemos presente un conjunto de temas que quisiéramos compartir con nuestro distinguido invitado, el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, convencidos de que el diálogo hace posible la confluencia de intereses que algunos pretenden presentar como opuestos, cuando en realidad son complementarios.

Empiezo indicando lo planteando por el Segundo Congreso de la Industria Dominicana,  en que una preocupación nuestra la constituyen los Informes de Cumplimiento Ambiental, lo cual consideramos una herramienta útil de verificación y supervisión por parte del Ministerio de Medio Ambiente. Sin embargo, los acuerdos alcanzados en el 2014 establecían que se iría ampliando el plazo conforme al cumplimiento de las empresas. Esto no se ha cumplido. Es una forma de reconocer a quienes se empeñan en respetar los parámetros establecidos –e incluso en muchos casos vamos más lejos-, pero también es una forma de reducir los gastos tanto para las empresas como para el propio Ministerio. Proponemos retomar estos acuerdos, incluso si es factible mejorarlos, de modo que las actividades productivas se vean favorecidas y el papel regulador del ministerio se consolide.

En el Congreso Nacional se encuentran en proceso un conjunto de iniciativas legislativas de mucho interés, tanto para el Ministerio que usted preside como para el sector que representamos. Entre ellas cabe mencionar: Proyecto de Ley de Aguas, Proyecto de Ley de Manejo de Residuos Sólidos, Proyecto de Ley de Ordenamiento Territorial y Uso de Suelo, Proyecto de Ley de Pagos por Servicios Ambientales, entre otras. Tanto los industriales como el Ministerio hemos participado en su discusión, hemos hecho nuestros aportes.

Sin embargo, consideramos que la cooperación entre el Ministerio de Medio Ambiente y el sector que represento no puede limitarse a la agenda establecida por nuestros legisladores, sino que hoy proponemos la conformación de una mesa de diálogo en que nos encontremos presentes el sector empresarial y el Ministerio, de modo que abordemos estas y otras iniciativas legislativas, visualicemos las implicaciones de normativas y reglamentos ambientales que afectan las actividades productivas, indiquemos espacios de colaboración entre el sector público y privado en este terreno, entre otros aspectos.

La AIRD ha estado trabajando también en los temas del cambio climático, eficiencia energética, reciclaje, valoración de los residuos sólidos como fuente de nuevas materias primas y, por lo tanto, fuentes de riqueza, etc., con lo cual nuestro mensaje es claro: somos proactivos en los temas ambientales, tanto por nuestro sentido de responsabilidad social como por el sentido de sostenibilidad de nuestros negocios.

Una muestra de nuestra preocupación por una mejora continua de los estándares ambientales en nuestras industria lo constituye nuestra participación en los Premios Producción Más Limpia, los cuales llegan este año a su cuarta versión y en los que se reconocen a empresas que implementan en sus procesos acciones para eliminar, minimizar o en última instancia, valorizar los residuos generados, y al mismo tiempo logren ahorros económicos, haciéndose más competitivos.

A todos los empresarios presentes, les invitamos a contemplar la posibilidad de participar.

Señor Ministro, en nuestro Código de Ética Industrial señalamos, cito: “al momento de desarrollar procesos productivos, el Sector Industrial procurará una armonización entre las necesidades de mantener una oferta sostenida, conforme los requerimientos de la demanda internacional, con el mantenimiento y mejora del medio ambiente, en provecho de una mejor calidad de vida para todos, en el presente y para generaciones futuras”. (Artículo 10).

Ese es, sin duda, nuestro compromiso. Hoy con mucho agrado le escucharemos, pues sabemos que usted, al igual que nosotros, queremos una mejor calidad de vida para todos, para las presentes y para las futuras generaciones. Es un compromiso del sector industrial.

Muchas gracias