Economía circular o un ciclo virtuoso de la materia prima

Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible se necesita un giro en el modo de producción y consumo

 “La materia no se crea ni se destruye solo se transforma”, expresó el químico francés Antoine-Laurent Lavoisier, a fines del siglo XVIII. Es, probablemente, una de las mejores formas de definir, en breves palabras, de qué se trata la economía circular. Se trata, sin embargo, de un proceso intencional en que la materia no solo no se destruye, sino que se convierte en el punto de partida para nuevos productos, nuevas formas.

Economía circular parte del principio de que en la naturaleza nada se desperdicia y de que el futuro de los sistemas productivos exitosos se construye sobre la base de sustituir la palabra “residuo” por el término “materia prima secundaria”.

Graziani, Pietro, en un trabajo publicado este año por encargo del Banco de Desarrollo de América Latina – CAF- indica que quienes proyectan el consumo futuro de la humanidad establecen que se debería producir para el 2030 un 50% más de alimentos, 45% más de energía y un 30% más de agua. Bajo el modelo actual de producción (modelo lineal) esto implicaría consecuencias ambientales graves como la degradación del suelo, contaminación de cuerpos hídricos, aumento de la emisión de gases de efecto invernadero.

Además, la economía circular permite ahorrar energía, reducir costos para productores y consumidores, aliviar la presión humana frente a recursos naturales, fomentar la innovación tecnológica, creatividad y competitividad y también puede impulsar nuevos sectores en la economía.

Un giro hacia un modelo circular podría generar en los próximos años, según el World Economic Forum (2017), un trillón de dólares solo en ahorros de materiales, generar una cantidad muy importante de nuevos empleos y evitar hasta 100 millones de toneladas de residuos.

La AIRD y la economía circular

Convenido: son residuos, pero la apuesta es a que dichos residuos se procesen y asuman como materias primas secundarias. Para que esto sea posible, la articulación ente las empresas y las instituciones que forman parte de la cadena logística de recolección y manejo de residuos, así como el fomento del reciclaje y reúso de los  residuos sólidos constituyen los eslabones más importantes para la reducción de residuos y el establecimiento de un modelo de economía circular, base fundamental para lograr que la sociedad dominicana –incluyendo sus empresas- asuma una cultura de responsabilidad que garantice  la sostenibilidad del medio ambiente, la competitividad y la inserción exitosa en la economía internacional.

En ese sentido, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) inició el camino de esa conjunción de voluntades.

En abril del presente año el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID-FOMIN) y la AIRD firmaron un convenio por más de RD$115 millones (US$2.4 millones) para impulsar la economía circular en los sectores del plástico y la construcción. El Programa de Innovación y Remanufactura en los sectores del Plástico y la Construcción trata de implementar una dinámica que permita que los residuos de ambos segmentos productivos puedan ser aprovechados como materias primas secundarias por los mismos segmentos o por otras industrias de otros sectores.

De este proyecto se beneficiarán, de manera directa, diversas empresas que ajustarán sus modelos de producción para aprovechar la reutilización de los residuos generados en sus procesos de transformación. Estarán involucradas empresas de consumo masivo, industrias de plásticos flexibles y rígidos, de embalajes, empresas pertenecientes al sector construcción, recicladoras, centros de acopio, entre otros.

La economía circular debe fomentar la presencia de toda la cadena (producción, distribución) y debe fomentar el consumo responsable, por lo cual la AIRD se propone desarrollar programas educativos.

Los tres componentes básicos del proyecto son: 1. Un mapa de ruta para la transformación hacia una economía circular cuyo objetivo es analizar el potencial de las cadenas de valor identificando las oportunidades que existen para establecer cadenas de suministro circulares y así reutilizar y/o alargar la vida útil de los materiales que utilizan las empresas en sus procesos productivos; 2. Proyectos pilotos en el sector plástico y sector construcción cuyo objetivo es introducir nuevos mecanismos de producción en diferentes empresas, de manera que aprovechen los desechos que se generan en la transformación de la materia prima, y 3. Bolsa para el intercambio de materiales cuyo objetivo es desarrollar una plataforma donde se puedan transar los residuos o desechos que no puedan ser reutilizados en los procesos productivos de las mismas empresas que los generan, pero si son aprovechables para otras empresas.

En junio pasado, la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (ECORED) y la AIRD firmaron un convenio mediante el cual se comprometen a impulsar acciones para promover el conocimiento y adopción de los conceptos de Economía Circular. Entre esas acciones está la creación de la “bolsa de intercambio de materiales”, planteada en proyecto firmado con el BID-FOMIN.

Más recientemente, el 21 de agosto, la AIRD organizó un desayuno temático con el tema “Economía Circular: Un modelo de negocios basado en el manejo de los residuos plásticos. Aprendiendo de la experiencia de México”, que contó con la participación de Jorge Treviño, director de Ecología y Compromiso Empresarial (ECOCE), quien explicó el modelo de gestión empresarial de manejo de residuos en México.

La semana pasada la institución tuvo un encuentro con el Ministro de Medio Ambiente, en que explicó el proyecto que impulsa la AIRD y estableció parámetros de cooperación con el sector público.

Se trata de un cambio que fortalece la propuesta de una nueva industrialización. Se trata de establecer principios y metodologías que nos lleven desde una economía lineal a una economía circular, reduciendo el costo de producción, generando un mayor valor agregado y más empleos formales. Se trata de un giro hacia una industrialización y un desarrollo sostenible… tal como plantean los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La economía circular se basa en un nuevo modelo de sociedad que utiliza y optimiza los materiales y residuos, dándoles una segunda vida y ahorrando así importantes divisas para el país, así como garantizando sostenibilidad ambiental, rentabilidad y nuevos empleos.

Ganan las empresas, ganan los consumidores, gana la sociedad.

Página institucional AIRD-El Dinero septiembre de 2018

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